miércoles, 11 de marzo de 2009

TARTAGAL: Enfermeros piquenses describieron un panorama aterrador


Los tres enfermeros voluntarios que viajaron desde General Pico para colaborar en la población de Tartagal, dieron cuenta de un desolador cuadro de situación, a partir de la desorganización con que se enfrentan quienes intentan colaborar con los habitantes de la ciudad devastada por el alud.
Vía telefónica, los piquenses que habitualmente se desempeñan en la enfermería de Corpico, fueron claros al indicar que la población salteña “está abandonada a su suerte”, aún luego de la visita de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner. Los piquenses confirmaron, además, la existencia de seis casos de dengue. Activados por el trágico alud que padeció la ciudad de Tartagal hace poco más de 30 días, tres enfermeros piquenses que habitualmente se desempeñan en ese sector de Corpico, se encuentran trabajando desde la semana pasada, codo a codo con la población salteña. Además de un importante cargamento captado a través de donaciones de la comunidad, los enfermeros locales llevaron a la castigada población un bagaje de singular valía en experiencia que ahora se están poniendo a prueba a muchos kilómetros de General Pico. Pero a pesar de la larga experiencia que en la materia llevan adquirida en el orden local, los profesionales no salen de su asombro al observar en el día a día que los límites de la cordura y de las necesidades pueden ser sobrepasados con holgura cuando comienzan a menguar los aportes esenciales para responder ante semejante catástrofe. Graciela Violini, Lucas Villegas y Cristian Rodríguez son los tres enfermeros de Corpico quienes, junto a la concejala Silvia Ramos, decidieron colaborar como voluntarios en ese escenario. Ayer, vía telefónica, Villegas describió un tétrico panorama de la situación que diariamente viven para enfrentar el desinterés y los escasos recursos con que cuentan para cumplir con la tarea solidaria que se propusieron. Las palabras de los piquenses fueron refrendadas también, con la visión de Eva Garnica, una lugareña que se sumó al diálogo telefónico. La mujer de 76 años fue muy clara al referirse a la decepción que sufre la población, por el abandono a la que están siendo sometidos desde el poder político provincial y nacional, aún a pesar de la visita de la presidenta. “Debo decir que me equivoqué al votar a (Néstor) Kirchner y luego a Cristina, no nos merecemos tanta desidia y desinterés que muestran los políticos para con nuestra gente”, resumió la mujer. Por su parte Villegas describió que desde la llegada del grupo se fueron repartiendo las actividades, “algunos estamos recorriendo los barrios, otros están en Cáritas y el hospital Juan Domingo Perón. Debo decir que las cosas están llegando a cuentagotas, la gente está en un grado desesperante, no llega bien el agua, mucho de esto es producto de la desorganización que se vive”, indicó. Ustedes conocían el problema por los medios, ¿cómo es vivirlo en carne propia? Vemos la situación con muchísimo dolor, la gente se quedó absolutamente sin nada y nadie hace lo suficiente para remediar este tema. Como para traducirlo, sirve explicar que no existe aquí un comité de crisis que lleve adelante las acciones, por ende nadie sabe dónde reclamar y cómo conseguir las cosas. Cáritas está desbordada, hay en el lugar tres camiones de Gendarmería Nacional que no pueden ser descargados por falta de gente y todo así, un descontrol total y poco podemos hacer. ¿Cuáles son los síntomas que están sufriendo quienes llegan al hospital? Dolor de cabeza, muchos pacientes febriles que ingresan con decaimiento y evidentes signos del síntoma del dengue, pero aquí no se confirma. Hasta el momento hay seis casos confirmados, pero hay muchos más, porque estimamos que hay alrededor de 20 pacientes internados que están con toda la sintomatología, aunque a la sociedad no trascienden. ¿Por su experiencia, puede ser controlada la situación? Todos coincidimos en que aquí no se están diciendo las cosas como son, se está disfrazando una realidad. Empezando por la gente de epidemiología, la intendencia y a nivel gubernamental, no existe ataque posible contra los mosquitos por la falta de repelentes y como para que se den una idea, en un sector del hospital Graciela (Violini) vio pasar en cuatro horas más de 76 pacientes con signos de alta temperatura, a los cuales simplemente le ponen una medicación para bajarle la fiebre porque no se puede hacer otra cosa, es terrible realmente.

¿Luego de la visita de Cristina Fernández de Kirchner tampoco cambió nada? Absolutamente, y creo que la llegada de la presidenta hasta fue contraproducente y no fue bien tomada por la gente porque ella resumió que el alud solamente se había llevado taperas, pero aquí estamos viendo que el fenómeno les tocó a todos por igual y a gente con casas bien construidas, por ejemplo.

En resumidas cuentas un panorama aterrador, ¿no? Es terrible realmente, uno vuelve a la noche al hotel con una carga terrible por la impotencia. Ni intendente ni ningún funcionario te atiende, Defensa Civil está por el título. Los medios de prensa están reflejando la actualidad tal como es, pero lamentablemente no tienen la fuerza que podrían tener los medios nacionales que hoy por hoy ya se han ido de aquí. Ayer se programó una marcha de vecinos para elevar un poco más el reclamo pero todo es así, de escasa relevancia a nivel nacional.

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